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No sea perezoso…cuide sus armas!!

| Varios | 15 noviembre, 2013

limpieza armas

Cada vez que escucho a alguien presumir de cuanto hace que no limpia tal o cual arma, me chirrían los oídos. ¿Nunca os ha pasado? Es muy común escuchar frases del tipo: “Hace meses que no limpio mi pistola y nunca se encasquilla” Pues a los que prodigan este tipo de frases, yo les digo que ser propietario de un arma de fuego es una gran responsabilidad y dentro de esa responsabilidad está su limpieza.

Un arma es una maquina sometida a esfuerzos mecánicos y llena de partes móviles que necesitan cierto mantenimiento, limpieza y lubricación para que su funcionamiento sea correcto. Cada vez que se produce un disparo, los residuos de la combustión de la pólvora, restos de cobre y plomo se depositan en la recamara y el cañón y en casos extremos de falta de limpieza, además de interrupciones se pueden producir sobrepresiones peligrosas para el arma y para nosotros mismos.

Debo admitir que me apasionan las armas, aparte de conocer sus funcionamientos y mecanismos internos, me gusta verlas, tocarlas, dispararlas y también limpiarlas. Recuerde, que con el paso del tiempo se grabará de manera univoca como han sido tratados sus “hierros”. Si quiere que el arma le acompañe muchos años, incluso si quiere que esté en buen estado cuando ya no pueda disfrutarla, la clave es un cuidado esmerado.

Por descontado que si su arma está destinada a la defensa personal, tiene que estar siempre lista y en perfectas condiciones de ser usada. Un arma de defensa debe responder con total seguridad en situaciones límites, pero en el caso de un arma de colección o que simplemente quiere que llegue a tus herederos en el mejor estado posible, su mantenimiento también es importante. Para mi es una rutina mas, llegar a casa después de tirar y concéntrame en la limpieza, quizás sea un bicho raro pero no soy el único, conozco a muchos compañeros que les pasa lo mismo y disfrutan tanto del tiro como de la conservación de sus pertrechos.

Lo primero que tenemos que hacer es revisar que el arma este descargada, apartar la munición y guardarla de manera segura. Para elegir el lugar de trabajo, evitaremos sitios desordenados, escogeremos un lugar plano, donde si por descuido se nos cae alguna pieza pequeña podamos localizarla fácilmente. Una mesa con un tapete fino es una buena opción. Este tipo de trabajos no exige una concentración tan exhaustiva como cuando realizamos recarga de munición así que podremos escuchar la radio o si se da el caso, disfrutar de una agradable conversación con otros compañeros que estén a los mismos menesteres.

Productos para la conservacion de armas Ballistol

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Antes de continuar me gustaría hacer una aclaración; No es lo mismo el mantenimiento que la limpieza. Las dos son importantes pero verdaderamente son actuaciones diferentes. La limpieza hay que hacerla después de cada uso y el mantenimiento consiste en actuaciones que preservaran las armas en el largo plazo. Si el arma va a estar guardada durante periodos de tiempo prolongados, también necesita ser revisada de vez en cuando. A esto se le llama mantenimiento. No puede guardar sus armas limpias y olvidarse de ellas, es muy desagradable que de repente nos demos cuenta que un arma con gran valor -ya sea económico o sentimental- esté llena de oxido por no haberle hecho el mantenimiento necesario. Recuerde que tiene que hacerle revisiones periódicas. Estas revisiones no se deben limitar solamente al exterior, también tendremos que examinar el interior de los cañones y piezas internas. Aunque las armas tengan armazones de polímero, en su interior alojan diferentes piezas de acero al carbono, tales como muelles, pasadores y fiadores que se oxidan con gran rapidez.

Un ejemplo de lo importante que es comprobar el interior de sus armas, fue lo que le ocurrió a una unidad de la marina de los EE.UU. Esta unidad tiene como pistola de dotación a la excelente HK, magnífica arma en todos los sentidos menos en la construcción del resorte del martillo, que se oxida fácilmente en ambientes marítimos. La pistola del suceso aparentemente estaba en buen estado, por fuera claro está, hasta que al ir a dispararla, se partió el dichoso muelle. Dándose cuenta del problema, los marines crearon un programa de mantenimiento específico a las necesidades de esta arma.

Ahora, en algunas partes de las armas, se le aplican tratamientos como el tinefer o el melonite que las hacen más resistentes a la corrosión. Las armas pavonadas -como los cañones de las escopetas- son mucho más sensibles a la humedad y al sudor de las manos. De todas maneras ningún tratamiento está considerado la panacea contra el oxido, ni tampoco ningún material constructivo exime del adecuado mantenimiento.

 

En la imagen superior vemos una Glock con pequeñas picaduras en la parte trasera de la corredera.

En la imagen superior vemos una Glock con pequeñas picaduras en la parte trasera de la corredera.

Siempre que toque un arma que vaya a estar largos periodos de tiempo sin uso, límpiela antes de volver a guardarla, el sudor y la grasa de las manos es una de las razones por las que se oxidan las armas con más facilidad. No es necesario que haya estado bajo la lluvia y la guarde empapada para que se oxide. Solo el hecho de manosearla hará que le salgan picaduras de oxido. Para evitar esto, pásele un trapo con aceite para armas dejando una pequeña película que las proteja.

image006Imagen izquierda. En el mercado también existen trapos siliconados que están diseñados para eliminar los restos de sudor y grasa de las manos.

Es común ver armas prácticamente nuevas con pequeñas picaduras de oxido, nada importante para su funcionamiento pero muy antiestéticas. Por ejemplo, en las básculas de las escopetas o lugares donde se suelen tocar con las manos, es habitual ver este tipo de picaduras. No es que la escopeta sea de mala calidad o que tenga algún defecto en su fabricación, es debido a descuidos en su mantenimiento. Además de limpiar sus cañones por dentro, debe eliminar la grasa y sudor de las manos. A continuación tiene que pasarle un trapito con aceite que dejará una fina película haciendo que sus armas se mantengan como nuevas durante  más tiempo.

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En la imagen superior podemos ver el cajón de mecanismos de una escopeta semiautomática Winchester modelo 1912. Cuando su dueño la guardó estaba limpia y en perfectas condiciones pero el paso de los años sin mantenimiento ha hecho que en uno de sus costados hayan aparecido manchas de oxido.

El Hoppe´s Nº9

El Hoppe´s Nº9 es un referente en limpieza de armas. Fue el producto que encumbró a su fabricante. Es útil para limpiar residuos de cobre y también para pólvoras nitradas.

Para la comprobación del interior de los cañones podemos comprar una sonda Luminosa o pequeña linternita. Este es un elemento útil para verificar tanto el estado como limpieza del cañón. Gracias a esta luz observará con toda claridad la presencia de restos indeseables o picaduras de óxido.

Dicho lo anterior, a continuación os voy a presentar algunas reglas básicas para limpiar correctamente un arma de fuego.

En el mercado existen una amplia variedad de productos para la limpieza y el mantenimiento de nuestras armas. En mi opinión destacan los productos de las marcas Hoppe´s y Ballistol. Personalmente, si algo me funciona suelo ser bastante fiel al fabricante pero hay gran multitud de productos y cada uno tenemos nuestras  preferencias.

Para la limpieza del cañón hágalo siempre en la dirección natural de la bala, es decir, desde la recamara hasta la boca. La razón de esto es que la recámara tiene menos residuos, si lo hace al revés, empujará los restos de pólvora dentro de ella y necesitará más pasadas para dejar el cañón limpio. Lo mejor es elegir un producto que actúe al mismo tiempo contra la pólvora, el cobre y el plomo. Es aconsejable leer con detenimiento las instrucciones y consejos del fabricante, los productos para limpiar el cobre que se deposita en los cañones tienen una base de amoniaco y este puede atacar los niquelados, cromados y los plásticos.

 

cañon cobreado rifle

Cañón encobrado. En la imagen se aprecia perfectamente como el cobre que envuelve los proyectiles ha dejado restos en las estrías

La mayoría de los rifles superan los 2000 pies por segundo en boca, el paso del proyectil a una velocidad tan alta deja residuos, de hecho es fácil verlos con tan solo echar un vistazo a la boca del cañón. Estos residuos afectan a la presión del arma y es conveniente eliminarlos.

Lo ideal es pasar una baqueta con un trapito -o un patches de algodón del calibre adecuado- dejamos actuar unos minutos y luego pasamos uno seco para que remueva los residuos. Esta operación la realizamos hasta que el trapo salga limpio de carbón y sin el color verdoso del cobre. De la misma manera que barremos el suelo y luego fregamos, hay quien prefiere pasarle al cañón una grata antes de usar ningún solvente. Si lo hace, asegúrese que la grata sea de bronce ya que es más blando que el acero y no puede dañar las estrías.

 

Grata de latón calibre 22  y patches de algodón.

Grata de latón calibre 22 y patches de algodón.

Si va a estar algún  tiempo sin utilizar su arma puede aplicar un poco de aceite en el ánima del cañón con el fin de protegerlo de la corrosión, pero recuerde que antes de disparar debe retirarlo convenientemente. Además, un cañón aceitado, no tiene la misma respuesta que un uno limpio y seco, siendo estas, las condiciones normales de uso.

En caso de usar desengrasantes tenga cuidado con las maderas los plásticos y el aluminio. Utilice productos específicos para la limpieza de sus armas y tenga también cuidado con los limpiadores de oxido que se pueden encontrar en cualquier ferretería. Los pavonados de las armas en realidad son una oxidación del metal, por lo tanto estos productos incluso en pequeñas cantidades pueden dañar los acabados.

Para limpiar los restos de pólvora que se depositan en otras partes del arma puede utilizar algún aceite limpiador y un cepillito de nylon a continuación pasa un trapo tantas veces como sea necesario hasta que salga limpio. Para que la limpieza sea más eficaz, es preferible que las pasadas del cepillo se den siempre en la misma dirección

En las partes sujetas a fricción y rozamiento prefiero una gotita de aceite a las grasas de litio o grafitadas. Las grasas espesas por lo general se endurecen con el paso del tiempo y el frio, además las partículas de suciedad y polvo se adhieren a ellas con más facilidad. En caso de que vayamos a guardar un arma que va estar sin uso durante un tipo prolongado podemos utilizar grasa solida o vaselina para obturar la boca del cañón y la recamara. De esta manera evitamos que entre oxigeno en su interior. Si es posible instalaremos algún dispositivo que limite la humedad en el armero, pero de todas maneras cada dos o tres meses es recomendable revisar y limpiar completamente el arma.

Finalmente en todas las partes metálicas es recomendable pasar un trapito siliconado o ligeramente impregnado en aceite, esto dejará una fina capa que protegerá a nuestras armas de la corrosión.

Dicho todo esto solo cabe recordar que existe una gran cantidad de productos de limpieza y mantenimiento para nuestras armas, por lo tanto tenemos un amplio abanico donde poder elegir pero antes debe leerse las instrucciones y consejos que ofrece el fabricante para que los acabados no sean dañados.

Solo me queda decirle una cosa más….Cuide sus armas!!

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