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Bergmann Mars 1903, la primera pistola del Ejército español

| Armas cortas | 23 mayo, 2017

 

Bergmann Mars 1903, la primera pistola del Ejército españolBergmann Mars 1903, la primera pistola del Ejército español. Theodor Bergmann (1850-1931) fue un brillante hombre de negocios alemán que logró la mayor parte de sus éxitos gracias al talento de haber sabido rodearse de excelentes colaboradores, destacando entre ellos la figura del célebre ingeniero Louis Schmeisser.

Theodor Bergmann (1850-1931)

Theodor Bergmann

Bergmann patentó su primera pistola en 1892. Pensada para gustar a todo tipo de clientes fue un diseño de Otto Brauswetter, un relojero nacido en la localidad húngara de Szegedin. Esta arma era un híbrido entre revólver y pistola semiautomática pero adolecía de tal cantidad de fallos que jamás llegó a fabricarse. Eran años de transición entre ambas armas y el apego a la tradición competía con el de la innovación.

A partir de entonces Theodor patentó pequeñas pistolas en calibres 5 y 6,5 mm que se vendían muy bien como armas de bolsillo, pero como hombre de negocios que era, trató de introducirse en el mundo de las armas militares que era donde se obtenían los mayores beneficios. Por ello, en 1897 patentó y fabricó una pistola de calibre 8 mm con la intención de cubrir ese sector, pero para su desgracia, sólo un año antes había salido al mercado la célebre pistola Mauser C-96, muy superior en todos los sentidos a la suya.

El Ejército español fue de los primeros en sustituir el revólver por la pistola como arma corta reglamentaria

comparativa 9 largo, 9x19 y 9 corto

De izquierda a derecha: 9 largo, 9 PB y 9 corto

No se desanimó, y en 1901 comenzó a diseñar una pistola que se alimentaba de un cartucho de 9 mm de su invención más potente que el Parabellum, denominándolo 9 mm. Bergmann Bayard, aunque en España, erróneamente como luego explicaré, siempre fue conocido como 9 mm Largo. En 1903 la sacó al mercado con el nombre de Pistola Mars, siendo la antecesora de la pistola de este artículo.

Mientras, el Ejército español estudiaba la posibilidad de adoptar una pistola semiautomática que reemplazaran a los ya obsoletos revólveres tipo Smith & Wesson declarados reglamentarios por Real Orden en 1884. Para ello, la Comisión de Experiencias de Artillería y de la Junta Superior Facultativa del Ejército experimentó con numerosas armas que fue descartando hasta decantarse sólo por dos: la Bergmann Mars y la Mauser C-96.

pistola bergmann de dotación ejercito español

Pistola Bergmann y cartuchos del 9 largo. Sencillez, fácil fabricación y bajo precio fueron las razones por las que finalmente se escogió la Bergmann.

Plano de despiece pistola Bergmann

Plano de despiece (hacer “click” sobre la imagen para ampliar)

Su elección final, como luego quedaría más que probado, fue de lo más inapropiada al decantarse por la Bergmann, basándose en su sencillez de mecanismo, facilidad de fabricación y, sobre todo, precio del arma. Alegaron también a su favor la ventaja que tenía ésta sobre la Mauser de poder contar con dos sistemas de carga: una por cargador de lámina y otra por peine. De este modo la Bergmann Mars 1903, fue la primera pistola semiautomática declarada reglamentaria para el ejército español por Real Orden del 5 de septiembre de 1905. Sólo Bélgica y Suiza se adelantaron a España en la adopción como reglamentaria de una pistola semiautomática.

Bergmann Mars 1903

El alojamiento para el cargador se ubica delante del guardamontes, y está ideado para 6 cartuchos que se podían cargar desde arriba, por deslizamiento desde un peine exterior, al igual que se hace con el fusil Mauser o, simplemente extrayendo su propio cargador.

Las peripecias que tuvo que pasar Bergmann para intentar hacer frente a este pedido son merecedoras de ser contadas y a ésto dedico, de manera resumida, el párrafo siguiente:

Teniendo en cuenta que el primer pedido de España no fue numeroso, y que la Bergmann, en aquel momento, carecía de importantes pedidos de otros países que le permitieran establecerse por su cuenta, entenderemos porque tuvo que subcontratar el pedido a la fábrica alemana V. CH. Schilling situada en la localidad de Suhl. Para su desgracia, ésta a su vez fue absorbida por otra llamada Heinrich Krieghoff que repudió el pedido al decidir no fabricar armas cortas, quedándose Theodor Bergmann con el contrato pero con la imposibilidad de hacerlo efectivo. Para colmo, el plazo de entrega al ejército español estaba a punto de expirar, y todavía no había fabricado ni un solo tornillo, no quedándole más remedio que solicitar una ampliación de éste que le fue concedido seguramente debido a la calma chicha que reinaba entonces en España después del desastre del 98. Pero ni aun así encontraba fabricante, por lo que al final no tuvo más remedio que venderles el pedido y la patente a la fábrica Anciens Etablissements Pieper, de Herstal (Bélgica).

La Pieper le varió el nombre, pasándose a denominarse Pistola Bayard debido a que su fábrica estaba situada en la calle que lleva ese nombre en la localidad belga de Herstal. Bayard era el nombre de un héroe medieval de la ciudad y ese es el motivo de que se le conozca por Bergmann Bayard.

El 9 de julio de 1909, un grupo de rifeños dispararon contra unos trabajadores españoles que estaban reparando la vía ferroviaria que salía de Melilla; incidente que encendió la mecha de una nueva guerra contra las cábalas independentistas del Protectorado. Dicha confrontación que duraría 12 años se la conoce como La Campaña del Rif, y tuvo la suficiente transcendencia como para hacer despertar de su letargo el ejército español, exigiendo urgentemente el pedido realizado. Así, por Real Orden del 16 de noviembre de 1909 se aprobó por fin el uso reglamentario de esta pistola puesto que algunos oficiales la habían comprado ya por cuenta propia. Debido a las modificaciones que había realizado la fábrica Pieper durante el año anterior, pasó a denominarse oficialmente Pistola Modelo 1903/08.

Por fin llegó el pedido, entregándose un lote compuesto de 3.000 unidades que a la postre serían las únicas que se servirían. Sus números de serie empezaban en el 1.001, y al no ser consecutivos, llegaban hasta cerca del 5.000.

catálogo bergmann pistola de dotación del ejercito español

En los catálogos e imágenes comerciales de la época se especifica que esta pistola había sido adoptada como arma de reglamentaria por el Ejército español.

Por Real Orden de 17 de Febrero de 1911 se declaró reglamentaria la sustitución de las cachas de caucho originales por las de madera construida por la Fábrica de Oviedo.

Si los periplos por los que pasó Bergmann fueron increíbles, no lo fueron menos los que pasó su arma en la corta historia en la que sirvió en nuestro ejército.

La oficialidad del ejército que servía en África y que tenía todavía como reglamentario el revólver tipo Smith & Wesson Modelo 1884, agradeció la adopción de la Bergmann, pues por fin contaban con un arma potente, de gran alcance y velocidad de tiro que permitía cubrir avances o proteger retiradas ante un enemigo mucho más numeroso.

Francisco Gómez-Jordana pistola bergmann guerra de áfrica

El general don Francisco Gómez-Jordana imponiendo una condecoración a un soldado. Se puede apreciar perfectamente la funda donde lleva su Bergmann. Imagen de la guerra de África.

Después de pasar un tiempo en los campos de batalla del Rif, sus usuarios determinaron que no contaba con la calidad precisa para cumplir con el desempeño a que había sido destinada, acusándosele también de ser peligrosa debido a los contrastados accidentes que producía. Realmente su construcción deja mucho que desear, y los materiales empleados en ella no eran los más idóneos. La mayoría de sus accidentes se debieron a la rotura del puente trasero al habérsele asignado el cartucho 9 Largo español sin tener en cuenta que el original del arma, el 9 mm Bergmann-Bayard, tenía menos carga; exactamente 0,48 gramos de pólvora, por lo que la Real Orden de 14 de octubre de 1912 redujo esta a 0,40 gramos. Un importante testimonio sobre lo escrito lo aporta el coronel de infantería Antonio Vázquez de Aldana, que escribió en 1915 el libro “Armas y Defensa” en él que se lee: “Es la Bergmann una pistola muy bien estudiada pero mal construida. De ocho que he tenido, tres se me han despedazado haciendo fuego. Una de ellas, en el Campo de Carabanchel ante la Comisión de Experiencias”.

imagen de puente del armazón de la pstola bergmannImagen derecha: Dentro del círculo se aprecia el puente del armazón protagonista de las roturas que inutilizaban el arma a los pocos cientos de disparos

Fueron tan frecuentes los encasquillamientos y graves los accidentes que en 1912 el ejército prohibió su venta mientras que una comisión designada a tal efecto no revisase su funcionamiento, lo cual nunca se llevó a cabo pues el ejército no podía permitirse carecer de un arma corta, con lo que ese mismo año fue suplantada por la pistola Campo-Giro.

Ostenta el dudoso honor de ser el arma más fugaz en la historia de nuestro ejército, pues aunque se declaró reglamentaria en 1905, no fue hasta 1909 cuando se entregaron a la oficialidad, siendo suplantada por la Campo-Giro sólo tres más tarde.

El hecho de que fuese tan mal acogida ocasionó que no se realizasen más pedidos, siendo sólo esas 3.000 unidades iniciales las que se repartieron, lo que la convierte en una pieza muy interesante y cotizada por los coleccionistas.

Aparte de en España, también tuvo protagonismo en Europa durante las dos Guerras Mundiales. En 1914, durante las primeras semanas de la Primera Guerra Mundial, conquistada Bélgica, los alemanes ocuparon la planta de Pieper en Herstal donde se fabricaba la Bergman Bayard. El 8 de agosto de 1917, el Arsenal del Ejército Prusiano la ofreció a los oficiales del ejército alemán para que la compraran por su cuenta. El experto James Stewart afirma en un artículo de 1973 de la revista Gun Digest que durante la ocupación los números de serie comprendidos entre el 15.000 y el 16.000 fueron fabricados bajo las especificaciones del ejército alemán.

El estallido de la Gran Guerra también tuvo repercusiones para Dinamarca que la había adoptado en 1910, habiéndole servido la fábrica Pieper 4.840 unidades hasta 1914 en que los pedidos fueron interrumpidos por la mencionada ocupación de la fábrica por parte de los alemanes.

Tras la guerra, los daneses compraron a la Pieper la licencia para fabricarla y así lo hicieron de 1922 a 1935 en que cesaron su producción tras haber salido de sus talleres 2.200 pistolas. La denominaron Bergmann Bayard 1910/21 y le añadieron algunos cambios, los más destacables fueron adaptarles unas cachas de mayor tamaño y altura, cambiar la forma del muelle real pasando de ser recto a tener forma de “S” y colocar la inscripción M. 1910/21 en el lado izquierdo.

Durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente en abril de 1940, Alemania ocupó Dinamarca permaneciendo allí hasta el final de la guerra. Algunas de las Bergman capturadas pasaron a formar parte de su dotación, designándola como pistole 644 (d) y marcándolas con el Waffenamt WaAC6.

Características:

  • Anciens Etablissements Pieper
  • Herstal (Bélgica)
  • 1909
  • 102 mm
  • 1012 gr
  • 6 estrí­as

Texto: Jesús Madriñán

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