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Disparando a través de la luna del automóvil

| Munición y recarga, Policial y defensa | 1 agosto, 2014

 

Test balístico: Disparando através de la luna del automóvilContinuando con mis experimentos de balística casera, hoy le ha tocado el turno al test balístico: Disparando a través de la luna del automóvil. Sin mucho esfuerzo pude hacerme con el parabrisas de un BMW, que para mi sorpresa estaba impecable. Solamente presentaba dos leves picotazos de esos que a veces son producidos, accidentalmente, por pequeños trozos de piedras/chinos durante la conducción por cierto tipo de vías. El propietario lo acababa de sustituir por otro nuevo en el taller y, por suerte, llegué a tiempo para llevármelo. Las especificaciones del cristal son: PILKINGTON 43R001047 AS 1 M 83-3 DOT 25, con anagrama de la firma BMW. El cristal es laminado, al igual que todos los empleados en los parabrisas modernos. Está diseñado para que en caso de fractura se minimicen las lesiones en los ocupantes. Las lunas laminadas están construidas con dos piezas de cristal, separadas por una capa de plástico

disparos a través de la luna del automovilLa prueba no iba encaminada a comprobar qué tipo de puntas eran capaces de atravesar el cristal, pues todos los disparos fueron efectuados con munición del calibre 9 mm Parabellum/Luger a una distancia de 3 metros, por tanto todos los proyectiles tendrían capacidad para cruzar el objetivo. La idea del test era otra.

Detrás de la luna se colocaron garrafas de plástico de 25 litros de capacidad, rellenas de agua. Los contenedores fueron dispuestos en posición horizontal (tumbados) para ser impactados de “boca a base” o viceversa. En esta disposición se puede tirar sobre un cuerpo (la propia garrafa con forma rectangular) que tiene la anchura aproximada de un hombre adulto medio (distancia entre hombros). La idea es que, suponiendo que el objetivo fuese un ser humano, la máxima distancia a recorrer por el proyectil, en el torso, fuese la de un disparo que entrase lateralmente durante un enfrentamiento. Una vez colocadas horizontalmente, cada garrafa ofrecía 44 centímetros de longitud. Sin duda alguna, todos los proyectiles empleados en la prueba iban a penetrar el cristal y después impactarían, como poco, en la primera garrafa. ¿Pero cuántos conservarían energía bastante como para atravesar los 44 centímetros e impactar en otro cuerpo? Hablamos de herir por exceso de penetración.

Como ya se dijo en la primera parte de este trabajo balístico casero (Test balístico: rebotes y transferencia de energía):“Al nacer, el cuerpo humano es agua en un 75% aproximadamente y un 60% en la edad adulta. Como la gelatina balística tiene un coste económico muy elevado para un particular y requiere de mucha labor en su preparación, en estos trabajos empleé, sencilla y llanamente, agua. Pero hay que salvar muchas diferencias. En nuestro cuerpo no existe agua estancada como en las garrafas. Las células humanas son las principales portadoras y conservadoras de esa agua (agua intracelular). El resto del fluido es extracelular, pues baña a todos los tejidos y circula por la sangre”.

Munición arma corta

La terna de la tarde se compuso de la siguiente munición: Geco Action 84gr, Remington Golden Saber 147gr, Remington Disintegrator Jacketed 100gr, FMJ Santa Bárbara 124gr, Remington Semiblindado (Flat Nose) 124gr, Frangible Fiocchi 82gr, Fiocchi EMB 92gr, Fiocchi ZP 100gr, Fiocchi Black Mamba 100gr, Hirtenberger Plomo, Fiocchi Plomo grafiteado (color negro) Gas-Check 123gr y RUAG SeCa 99gr. El elenco entró en escena de la mano de una pistola Glock 26.

Disparando a través de la luna del automóvilLa dureza que presenta y acredita la luna delantera de un coche hace que cualquier proyectil, incluso aquellos de los que más se puede esperar, pierda gran parte de su energía al impactarlo. De tratarse de una situación real: yo desearía que mi munición pudiese atravesar el parabrisas conservando suficiente energía como para penetrar, con eficacia lesiva, un cuerpo humano. Insisto, solamente un cuerpo. De poseer excesiva capacidad perforante, por no haberse deformado y transferido energía bastante en el cristal, podría afectar a más de un ocupante del vehículo (típico de los blindados/FMJ y de otros convencionales). Como policía, mi idea era averiguar qué tipo de proyectiles, de todos los evaluados, se detendrían en la primera garrafa (teóricamente un torso humano) sin alcanzar a otro contenedor (otro ser humano: víctima colateral).

 

Resultados

El resultado de la prueba, una vez más llevada a cabo sin medios técnicos científicos, me ha servido para sacar conclusiones muy personales:

El blindado hizo de las suyas, lo que se esperaba de él. Este proyectil encamisado atravesó dos garrafas, pero se detuvo al golpear la tercera (dos cuerpos atravesados con una misma bala).

La punta semiblindada no llegó a salir de la primera garrafa, pero la fracturó en su intento de salida. El proyectil semiblindado, con cierta deformación, fue hallado dentro del contenedor. En este caso se comportó bien, pero no suele hacerlo. No sé qué determinó tal comportamiento, tal vez el ángulo de impacto, como me apunta un compañero.

Proyectil Golden Saber Punta Hueca (HP)

Proyectil Golden Saber Punta Hueca (HP)

El método científico adecuado que se debe utilizar en éste tipo de trabajos, hubiera supuesto efectuar diez disparos con cada uno de los tipos de proyectiles empleados, y del resultado obtenido se hubiera extraído una media. La cosa no se hizo así, de ahí el título del test: casero.

El proyectil Golden Saber también abandonó el bidón directamente impactado, pero al igual que el semiblindado no penetró en el segundo contendor, aunque lo golpeó. Este no fue encontrado en garrafa alguna, sino en el suelo de la escena (laboratorio improvisado). Podría haber producido lesiones leves en el cuerpo de un tercero, pero seguramente graves de haber llegado a los globos oculares de una víctima colateral.

Los restos de la munición Black Mamba fueron recuperados de la segunda garrafa después de haber atravesado completamente la primera.

Los restos de la munición Black Mamba fueron recuperados de la segunda garrafa después de haber atravesado completamente la primera.

Los italianos EMB y Black Mamba se comportaron como si fuesen puntas blindadas (el segundo lo es): tras penetrar la luna llegaron enérgicamente hasta la segunda garrafa, siendo allí halladas ambas puntas. La EMB no presentaba importantes deformaciones, es más, incluso la FMJ presentó mayores desperfectos en su propia masa. Sin embargo, la Black Mamba se descompuso en núcleo y camisa, quedando la envuelta incrustada en la segunda garrafa y el núcleo, totalmente deformado, en el interior de la misma.

Por su parte, la ZP, otra blindada italiana, a la que erróneamente se le atribuyen propiedades frangibles, entró hasta la primera garrafa y consiguió abollarla en un intento fallido de salida. Estamos refiriéndonos a una FMJ para entrenamiento en galería cerrada. La punta, cuyo núcleo es de estaño y no de plomo como es habitual, fue localizada casi sin deformación. Buen comportamiento sí que presentó la punta Disintegrator de Remington: penetró solamente la primera garrafa, siendo hallada la envuelta metálica totalmente abierta dentro del recipiente. Parte de la sustancia pulverulenta que conforma el núcleo de este proyectil fue encontrada dentro de la envuelta, siendo localizado el resto del polvo en el fondo de la garrafa (semidisuelto en el agua).

Munición Disintegrator de Remington

Munición Disintegrator de Remington

Munición SeCa Ruag

Corte seccional de un cartucho SeCa Ruag

El proyectil suizo SeCa penetró solamente la primera garrafa, casi sin presentar alteración en su cuerpo. Como sostiene su fabricante, y yo mismo he comprobado varias veces: ante cuerpos blandos (cuerpo humano, por ejemplo) se expande y trasfiere toda la energía que conserva en el instante del impacto, pero frente a cuerpos duros se “entaca” y se comporta cual blindado estándar.

Al igual que el ZP y Disintegrator, el resto de proyectiles penetraron solamente en la primera garrafa. No sorprendió el resultado arrojado por la punta Frangible de Fiocchi: tras cruzar el duro cristal penetró con capacidad lesiva en la garrafa. El proyectil fue recuperado en el interior, habiendo perdido aproximadamente un cincuenta por ciento de su masa. La parte delantera de la punta se desintegró en el impacto y atravesamiento del cristal laminado.

Munición Frangible Fiocchi

Munición Frangible Fiocchi

Esto confirma lo que ya se sabe, que los frangibles solamente cumplen su misión, que es desintegrarse, cuando se estampan contra cuerpos especialmente macizos. Ante superficies blandas se comportan como la munición convencional (penetrando sin dificultad). Dicho esto, no hay que subestimar la dureza de las lunas de vehículos, pues la nuestra consiguió deformar, más de lo esperado, incluso al proyectil blindado.

Munición Geco Action. La que mejores arrojó en el test.

Munición Geco Action. La que mejores resultados arrojó en el test.

Las Golden Saber y Action se deformaron muy aceptablemente incluso atravesando el durísimo cristal del parabrisas. Pero como ya se vio antes, la Golden tocó un “bidón colateral”. Por el contrario, el proyectil Action fue, para este articulista, el vencedor de la prueba: solamente penetró un cuerpo y además transfirió suficiente energía al agua del contenedor. El proyectil quedó completamente expandido, sin perder masa.

Las puntas expansivas, huecas tradicionales o no, están diseñadas y construidas para que se deformen homogéneamente al impactar en cuerpos blandos (cuerpos carnosos/acuosos como el humano). La deformación del proyectil hace aumentar su sección, consiguiéndose con ello transmitir más energía al cuerpo impactado. Esto también reduce, y mucho, el riesgo de sobrepenetración. Todo ello aumenta, a la par, el canal o conducto de la herida que interesa a los órganos corporales afectados.

 

Consideraciones relevantes

Buen comportamiento mostraron los dos proyectiles de plomo que se usaron en la prueba. Sorprendieron. Ambos actuaron del mismo modo. Uno era grafiteado y estaba dotado con Gas-Check. El grafito otorga al proyectil un oscuro color negro, que aporta lubricación al interior del cañón del arma (ánima), a la vez que reduce su emplome. El Gas-Check es una chapa metálica instalada en la base del proyectil, que está diseñada para que los gases del disparo y la pólvora no entren en contacto directo con el plomo. La otra punta era de plomo desnudo. Tras penetrar la luna, ambas quedaron alojadas en el primer bidón que había tras ella. Las dos fueron recuperadas con una interesante deformación. No puede saberse hasta qué punto penetraron con energía en la garrafa. Lo ideal hubiese sido que alcanzaran, con energía, 25 o 28 centímetros en el interior de la garrafa. En un cuerpo humano, esa distancia garantizaría la posibilidad de tocar órganos vitales en la caja torácica, aunque también por debajo de esas cotas se podría conseguir según la zona corporal impactada.

Impactos de bala en el cristal de un vehículo de la policía NacionalEn cualquier caso, todos los proyectiles provocaron la eyección de trozos de cristal tras el impacto. Estos trozos (partículas realmente), tanto por tamaño como por la velocidad de la propia eyección, podrían producir lesiones oculares al propio tirador en caso de excesiva cercanía. También se produjeron proyecciones de cristal hacia el interior del vehículo, lo que podría ocasionar lesiones oculares a los ocupantes del vehículo, tanto a los más cercanos al punto de impacto como a los situados algo más distanciados (asientos traseros, por ejemplo). De realizarse prácticas de este tipo, cosa recomendable, es conveniente utilizar gafas de protección (en realidad se deben usar en todos los entrenamientos con armas).

La lógica y la sensatez indican que no es aconsejable el empleo de proyectiles que proporcionen riesgos extras, al menos no es lo ideal para misiones de seguridad y defensa. En el caso de los blindados/FMJ se debe saber que son los que más ampliamente se emplean en España, pese a que perforan más que otros y proceden excesivos rebotes.

El Reglamento de Armas prohíbe a los particulares el uso de cartuchería de punta hueca, también la Dum-Dum, para pistolas y revólveres. Pero los proyectiles SeCa y Action, amén de otros, pasarían el filtro al no presentar oquedad alguna y no ser puntas huecas desde ningún punto de vista, tampoco desde el administrativo.

Como ya dije en mi anterior artículo, en el Reglamento hay un lio tremendo, parece que se quisiera crear ambigüedad. No se prohíben las expansivas per se, ¡pero todas las prohibidas lo son! Vaya galimatías….

Puede que un tirador que ampara sus armas cortas en la licencia tipo F (tiro deportivo) no precise de proyectiles expansivos, de acuerdo, se admite, pero estos no son los únicos particulares que usan armas cortas en España y el reglamento debería ser más claro respecto a esto. Los ciudadanos poseedores de la Licencia tipo B también las utilizan y además las pueden portar por la calle. Hablamos de civiles como jueces, fiscales, políticos, funcionarios de prisiones, amenazados, detectives privados o joyeros, que están legitimados para portar su arma las 24 horas del día. Pero el hecho de poseer tan codiciada licencia no les rebaja de seguir siendo ciudadanos armados no profesionales. Aún así como dije en su día, con el Reglamento en la mano no veo objeción alguna, más que las arbitrarias para que se puedan usar municiones expansivas con licencias A o B y puestos ya, tampoco con la licencia C (escoltas privados y vigilantes)

Texto y fotografías: Ernesto Pérez Vera

Si queréis leer más artículos de Ernesto no dejéis de visitar su blog: http://tirodefensivocampodegibraltar.blogspot.com.es/

 

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